lunes, 14 de octubre de 2013

El viento.

Hubo una vez un hombre que vivió toda la vida dentro de una caja de cristal. Un día después de mucho cuestionarse decide con nerviosismo abrir una ventana y al hacerlo siente las caricias del viento por primera vez en su vida, el hombre se extasía y no puede creer la maravilla que se había estado perdiendo. Procede a sacar la cabeza por la ventana para sentirlo más fuerte pero al hacerlo ve el cabello del resto de las personas moviéndose mientras estas sonríen. El hombre en un histérico ataque de celos recoge todo el viento del mundo y lo encierra en su caja de cristal pero días después terminó dejándolo ir deprimido porque el viento que tanto amaba cuando estaba encerrado se convertía en aire y ya no lo acariciaba.

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