miércoles, 29 de febrero de 2012

Pensativos.

El piensa que ellos tenían que conocerse en ese preciso momento.
Ella piensa que no es el momento preciso.
El piensa que el hecho que estaban tan cerca y no se conocieron significa algo.
Ella piensa que hace años no fluiría lo que ahora está fluyendo.
El piensa que ella tiene razón.
Ella piensa que el es demasiado juguetón.
El piensa que a ella le da miedo arriesgarse.
Ella piensa que el se va a asustar cuando la conozca mas.
El piensa que se va a enamorar cuando la conozca mas.
Ella lo piensa.
El la piensa.

Ellos se piensan y a través de esos pensamientos se tocan y se aman sin tocarse ni amarse de verdad, por lo menos no todavía.

martes, 28 de febrero de 2012

Puede funcionar.

Estoy parado frente al espejo peleándome con mi cabello el cual ya casi lo tengo tan largo que me llega por los hombros, nunca antes había sido tan difícil controlarlo. Mi ropa tampoco era sumisa hoy, era como si de un día a otro mi estructura ósea cambió o mis músculos se movieron de lugar. Esta franela nunca me había quedado así y estos pantalones tampoco.

Camino hacia la nevera a tomar un vaso de agua para los nervios. Al abrir la puerta veo el cartón de leche y decido agarrarlo para botarlo. Cuando lo agarro el olor me ataca como a una presa indefensa y casi suelto el cartón asqueado, corro hacia el bajante en el pasillo y lo boto. Alguien la pasara peor que yo con ese cartón allá abajo. Me lamento por un momento pero luego recuerdo en lo que estaba y vuelvo al apartamento.

Tomo un vaso de agua parado al espejo, ¿De verdad me veo así normalmente? ¿Como es que nunca me había dado cuenta que me paraba tan jorobado? No no, son los nervios. "Solo estás nervioso por lo que harás el día de hoy y es por eso que te sientes así y que las cosas te quedan así" me digo a mi mismo.

Bajo por las escaleras para darme mas tiempo de digerir las cosas. Ya han pasado un par de meses desde que vi a la chica de pómulos rosados en el mercado de frutas y luego de verla regularmente allí hemos desarrollado una especie de amistad. Es una de esas amistades que fluyen a través de coqueteos o quizás esos coqueteos que fluyen a través de la amistad. La verdad es que no estoy seguro, de lo único que estoy seguro es que a mi me llamó la atención desde el primer día y nunca he intentado ocultarlo, a mi me parece espectacular y no siento pena al respecto.

Se terminan las escaleras y pongo el pie derecho en planta baja. Un par de veces nos habíamos mirado a los ojos, la verdad es que ya me ha dado varias señales de interés pero a mi me da miedo estar imaginándome las cosas. Quizás me guste irme por lo seguro pero ya he perdido el tacto en esto, últimamente he malinterpretado un par de cosas y no quiero arruinar todo con ella solo porque me lo imagine todo.

Ya estoy caminando por la calle. La verdad es que hoy es el día que haré mi movimiento, ya todo esta listo. Tenemos meses hablando, meses coqueteando, es la hora. Meses. Guao. No puedo creer que tengamos meses en esto y aun no he hecho mi movimiento. Espero que pase el carro pequeño cuya marca no se cual es y cruzo la calle. ¿Que coño me pasa? Algo me debe estar pasando, yo no soy así. ¿Sera que le tengo miedo a algo? ¿A que le tengo miedo? No no, las señales están ahí. No te las puedes estar imaginando.

Llego al mercado de frutas y ella no ha llegado. Siento una especie de híbrido entre alivio porque no ha llegado y ansiedad porque quiere que llegue. ¿Que coño me ha hecho? ¿Como que que me ha hecho? ¿Aun te lo preguntas? Todo fluyó, lo que viene después es inevitable. Te gustas, le gustas. No hay riesgo. O sea, hay riesgo, siempre hay riesgos. Quizás peleen y se odien en un par de meses, pero bah, ¿Que tanto puedes descubrir de ella que no hayas descubierto ya? Además quizás y no peleen, quizás se conecten y se enamoren. Quizás se aburran o quizás se amen. La palabra quizás es muy grande, quizás todo o quizás nada. Solo hay que lanzarse al vacío esperando que alguien te ataje abajo ya que es demasiado hondo para ver el final.

Llega ella, la veo llegando por las escaleras de siempre y me mira. Sonríe, por un momento pienso que llegó buscándome específicamente. Camina hacia mi, siento que mi corazón va a reventar. Nunca me había puesto tan nervioso. Llega a donde estoy yo, y me saluda con un beso en el cachete. Abro la boca y siento que mi corazón late justo donde solían estar mis amígdalas.

Aclaro mi garganta y como si estuviera completamente seguro de todo en el mundo le propongo que almorcemos juntos. Ella me sonríe y asiente sin decir nada, puedo leer en sus ojos que tenía esperando este momento tanto como yo, se acerca y me da un beso en la boca. Fue una sorpresa que no me esperaba pero no podía ser mas bienvenida. Caminamos al lado del otro y ella me toma la mano.

Miro mis dedos entrelazados con los suyos y su brazo rozando el mio. Miro el contraste de nuestra piel, miro sus lunares. Pienso que si esto se siente tan bien, dudo que algo que descubra haga que esto se sienta mal. Definitivamente me puedo acostumbrar a esto, definitivamente puede funcionar.

Se acerca a mi, me mira, me sonríe nuevamente y pone su cabeza en mi hombro.

Sí, puede funcionar, definitivamente puede funcionar.

En problemas.

Sabes que estas en problemas cuando un techo vacío te recuerda a ella.

domingo, 26 de febrero de 2012

Ahí al lado.

Estos problemas de no poder dormir bien deben ser porque últimamente no estoy soñando contigo. ¿Será porque te pienso tanto en el día que agoto tu tiempo en mi mente para la noche?

Te diría que la solución sería un día dormir abrazados para que tu olor me haga soñar otra vez pero la verdad es que ese día no dormiría. No vale la pena soñar si tengo el propio sueño ahí al lado.

Hombre preso.

Soy un hombre preso al que le abren las puertas pero le agarró tanto cariño a la cárcel que decidió quedarse.

viernes, 24 de febrero de 2012

Estrella.

¿Sabes que a veces las estrellas te usan a ti como nosotros las usamos a ellas? Cuando una quiere enamorar a otra se juntan en el cielo y le dice que te mire a ti cuando piense en ella.

Si, aparentemente no solo para mi resaltas.

Quizás nosotros los humanos no somos tan creativos como pensamos.

Política egocentrista.

La política nació el día que a un primate le dio un ataque de egocentrismo.

martes, 21 de febrero de 2012

Ironías.

Me di cuenta que solo escribo poemas cuando estoy triste.

Entonces si viviera de mis poesías solo podría vivir siendo triste porque si fuera feliz moriría de hambre.

Ironías de la vida.

domingo, 19 de febrero de 2012

Decirte sin decirte.

Poner todo en palabras lo hace mas complicado, por ahí leí que las mejores palabras de amor están entre dos gentes que no se dicen nada.

La verdad es que nos hemos dicho mucho, pero ya yo estoy cansado de decirte sin decirte.

sábado, 18 de febrero de 2012

Hola... para bien o para mal.

Un día caminando en el mercado de frutas cerca de mi apartamento en París veo a una chica. No es una chica que resalte normalmente y mucho menos en París. Es una chica de baja estatura, pelo castaño y piel clara. Quizás podría resaltar por sus piernas o sus senos pero no era la única chica con senos y piernas lindas del mercado de frutas.

No se, no es el tipo de mujer que normalmente me llama la atención sin embargo en ese momento me pareció fascinante. Era casi como si brillaba entre la gente y me era imposible quitarle la vista de encima. De pronto siento que el señor que vendía las manzanas me hala el brazo porque había intentado llamar mi atención  un par de veces pero yo en realidad nunca lo escuché. Debe tener mucho que ver con el hecho de que en ese momento para mi existíamos solo ella y yo en París y probablemente en el mundo entero.

Veo al vendedor de manzanas y le pago, le pregunto por la chica y me dice que es latina y que siempre esta en el mercado los martes en la mañana y los viernes en la tarde. Latina... me vine a Francia a alejarme de todo y termino fascinado por una latina una vez mas. La veo irse hipnotizado subiendo las escaleras casi flotando por el mundo y me aseguro de estar en el mercado el martes en la mañana.

Ese fin de semana fue el mas largo de toda mi vida, nunca había tenido tanta expectativa por ver a lo lejos a una desconocida y sinceramente eso me hacía sentir un poco extraño. Decidí que no la observaría a lo lejos sino que me acercaría, le hablaría y empezaría nuestra historia, no importa cual fuera el resultado verla a lo lejos no iba a satisfacer mi sed. Necesitaba saber por que resaltaba entre la gente y como fue capaz de llamar mi atención a tanta distancia con solo un brochazo de su cara y su pelo en el rabillo de mi ojo.

Llega el martes y llego al mercado casi como si lo quisiera abrir yo mismo. Simplemente no estaba dispuesto a perder la oportunidad de verla y hablarle por llegar unos pocos minutos mas tarde de lo que debía. Los primeros 10 minutos parecieron infinitos y decidí intentar engañarme a mi mismo concentrándome en algunas frutas que comprar o algunas personas que pasaban pero la verdad es que a cada oportunidad que tenía volteaba hacia las escaleras por las que se fue aquella vez que me tuvo hipnotizado.

De pronto una ráfaga de viento me soba la cara casi llamándome a voltear hacia el lugar por donde se fue, y viene ella caminando a lo lejos con una franelilla azul que logra hipnotizarme una vez mas. Se acerca cada vez mas y de pronto caigo en cuenta que tengo rato largo mirándola casi sin parpadear, reacciono justo antes de que se de cuenta y volteo a mirar las manzanas una vez mas.

Se acerca hacia el puesto de manzanas, tengo un mini ataque de pánico que logro contener y le doy la espalda para fingir naturalidad. Se para detrás de mi y agarra un par de manzanas y veo su brazo derecho con unos 8 lunares listos para ser conectados por caricias de mis dedos, me choca el hombro pasando a mi lado y su pelo roza mi cara. Si mis ojos ya eran esclavos a su cuerpo mi nariz se volvió esclava de su pelo inmediatamente.

Recuerdo mi conversación conmigo mismo y decido que era el momento de dar el primer paso para empezar nuestra historia, para bien o para mal. Quizás puede durar un saludo, un par de meses o una relación larga pero nuestra historia empieza aquí y empieza hoy. Me acerco a la chica, está agarrando unas mandarinas y me paro a su lado. La chica me mira y me sonríe esperando que dijera algo.

Yo la miro a los ojos, esos ojos que ya son dueños de los míos, veo sus labios, veo su nariz de forma divertida que me recuerda a Dr. Seuss, veo sus pómulos colorados y vuelvo a sus ojos.

Abro mi boca y digo:

-Hola... para bien o para mal.

Ella me mira a los ojos y siento que es capaz de leer mi mente. Sonríe y me dice Hola. Nunca un simple "Hola" había sido tan satisfactorio.

Y así empieza una nueva historia, finalmente, justo como lo necesitaba.

jueves, 16 de febrero de 2012

Gravisimo.

Llego a la oficina del doctor.

-Dígame doctor, ¿ya están los resultados?
-Si, aquí mismo los tengo.
-¿Y que pasó?
-Confirmado. Enamorado, y con metástasis.
-¿Muy grave?
-Depende.
-¿De que?
-¿Como es ella?
-Increíble.
-Gravisimo.
-¿Y eso no se cura?
-¿Y se quiere curar?
-La verdad es que no pero es bueno saber, por si acaso.
-Pues no, no hay cura. Y ademas es contagioso.
-¿Se lo puedo contagiar a ella?
-Solo si lo intenta lo suficiente.
-Gracias doctor, lo quiero.
-¿Ve? Grave... gravisimo.

Pómulos colorados.

Y me digo a mi mismo que ya no quiero mas.

Me digo a mi mismo que ya tuve suficiente. Ya tuve suficiente de tus pómulos colorados, de tu nariz de Dr. Seuss, de tus caricias disimuladas, de nuestras miradas con mensajes secretos, de tu olor y de tus piernas, de tu pelo y de tus ojos.

Me digo a mi mismo que ya no quiero mas de eso, que ya me cansé.

Me digo a mi mismo todo eso... y me miento.

jueves, 9 de febrero de 2012

El restaurante.

Y estoy sentado en una mesa de un restaurante al cual no recuerdo haber llegado nunca, te veo sentada en otra mesa y llamo al mesonero.

-Disculpe, yo quiero a esa chica de aquella mesa.
-Lo siento señor, en este restaurante no se hacen pedidos. Aquí se le sirve lo que le toque.
-¿Como lo que me toque? ¿Y si no me gusta?
-Son políticas del restaurante señor, se lo tendrá que aguantar.
-Como la vida misma, ¿no?
-Exactamente.
-¿Y si me paro y me voy?
-Entonces quizás nunca le llegue la chica de aquella mesa.

Y me quedo ahí sentado comiéndome lo que me traigan, hasta que toque que te traigan a ti.

martes, 7 de febrero de 2012

Tu boca, no la barquilla.

Y un día caminando por la calle veo una de esas heladerías de haga su mismo sabor en el centro.

Entro y pido un helado sabor a ti en una barquilla doble. Me dan la barquilla, camino hacia la puerta y la boto en la basura.

Probablemente tengan bien los ingredientes pero solo se deben mezclar bien en tu boca. Ya llegará el día en que la pruebe, tu boca, no la barquilla.

lunes, 6 de febrero de 2012

Esto no es mio, pero pega contigo.


Aclaro que no lo escribí yo, es de Jaime Sabines, poeta mexicano.

Solo lo puse porque me sonó a ella, o mas bien me sonó a mi hablando de ella.