Le tengo miedo al infinito océano, a la soledad y a vos que sois un huracán... un huracán que dio una vuelta a mi alrededor y abrió todas las puertas que estaban cerradas con llave y cadenas. Respetáme... no tenéis derecho a dejarme boquiabierto y puertabierto. Por lo menos no debería ser tan fácil., digo yo, ¿No?
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