sábado, 5 de octubre de 2013

Cascada.

Y es que a veces vivo como anestesiado e inmune al montón de cosas que pasan dentro de mi. Como un corredor tan concentrado en la cinta de la meta que no se da cuenta que tiene las piernas completamente fracturadas y no se entiende como puede seguir en pie y muchos menos corriendo. Como una cocina que tiene días y días botando gas y solo hace falta una chispa para provocar una explosión inesperada que me convierte en un volcán infinito de emociones variadas. Lo interesante de esta chispa específica que me explotó es que fue como una luz que entra por un hueco a un cuarto oscuro y alumbra enseñándome hacia donde puede quedar la salida. Y miro la luz fijamente y me ciega y de pronto despierto en un río en medio de dos acantilados y no se como llegué ahí y la verdad no importa mucho porque si no reacciono pronto me ahogo o me caigo por la cascada a mis espaldas. Y nado hacia la luz hipnotizado y me doy cuenta que es una llama de fuego y quiero acercarme pero primero debo aprender a calmar el río porque sino me arriesgo a apagar la llama y si apago la llama vuelvo a mi cuarto oscuro. ¿Como se calma un río? ¿Como se alumbra una habitación sin ventanas? ¿Debo nadar hacia la llama? ¿Debo caer por la cascada? ¿Debo tapar el hueco por donde entra la luz y pretender que nada sucedió? ¿Como se calman las pasiones que tenían años dormidas? ¿Como matar mis pasiones si son mi peor caída pero mi mejor inspiración? ¿Como mato mi fuente de inspiración? ¿Como no rendirme a la peor pero mas increíble de todas las drogas? Intentaré calmarme, intentaré acercarme a la llama. Quizás la apague. Quizás me queme. Quizás me prenda en fuego y nos convirtamos en una gran llama mas fuerte. Quizás y eternamente quizás. Lo bello y lo aterrador son la mejor pareja que se hacen llamar "incertidumbre".

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