domingo, 20 de octubre de 2013

El ojo del huracán.

El héroe vuela por el aire dentro de un huracán impulsado por los violentos vientos. Todo da vueltas y ya no sabe donde está ni que sucede, ya ni siquiera sabe diferenciar el cielo del piso. El héroe está rendido, está cansado de no entender que sucede y tiene una sed terrible que en ocasiones lo hace alucinar. A veces no está seguro si está soñando o está despierto porque pocas cosas tienen sentido desde un tiempo para acá. Muchas veces quisiera estar soñando solo para despertar y que todo tenga sentido. De vez en cuando puede ver conocidos volando por ahí también, él quisiera tomar sus manos pero ellos disfrutan o sufren el huracán en su propia manera, algunos incluso disfrutan sufrirlo le pareciera a él. Un día inesperado el huracán suelta al héroe tirándolo de cabeza al suelo en un extraño lugar pacifico. El héroe se levanta y siente un dolor en su labio, se toca el labio inferior con el dedo medio derecho, se mira una pequeña gota de sangre y se da cuenta que se rompió cuando cayó contra el suelo. El héroe se limpia la sangre con el pantalón manchándolo cerca de su bolsillo derecho, se limpia la arena de la franela y mira alrededor. Está completamente solo y no puede ver mas allá de cierta distancia por una especie de pared gris de nubes, polvo y vientos huracanados. Al héroe no le gusta mucho sentirse solo pero por un momento las cosas finalmente tienen sentido, mira hacia arriba y logra ver el cielo y eso definitivamente le sienta bien. De pronto escucha un grito de mujer e inmediatamente después una chica cae en el suelo cerca de él saliendo disparada desde la pared gris, el héroe corre a ayudarla a levantarse y la chica lo mira a los ojos. El héroe no cree en el amor a primera vista pero sabe que esto es probablemente de lo que la gente habla cuando lo dice. La chica lo abraza, está encantada de haber salido de su huracán y disfrutar este momento de paz con el héroe. El héroe la mira a los ojos e inmediatamente pierde la sed con el mar de su mirada. Ninguno dice nada, ninguno cree en el destino pero ambos saben que están ahí juntos y solos por algo. La chica lo mira sin parpadear lo que parecen ser horas y el héroe eventualmente decide besarla. Él sufre mientras la chica besa su labio roto pero las heridas del pasado son insignificantes ante el placer del presente. El héroe está dispuesto a reabrirlas con tal de disfrutar de este momento con esta chica. Ambos disfrutan su ojo del huracán juntos. Ambos saben que no durará mucho por lo que se abrazan y se acarician como si no hubiera mañana. Ambos saben que en cualquier momento el huracán volverá a tocar sus puertas y los separará llevándolos de nuevo a dar vueltas sin sentido. El héroe lo sabe. la chica lo sabe, nosotros como espectadores lo sabemos e incluso el puto huracán lo sabe. Pero en ese momento; no importa que tan poco dure, ambos se comprometen a disfrutar la música que componen los sonidos de sus labios conociéndose apasionadamente.

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