El sol se levanta entre las montañas y yo me elevo agarrado de la cuerda alrededor de él hasta estar lo suficientemente cerca a la punta de un arbol para agarrarme y desde lo alto observar fascinado como el mundo se pinta todo de amarillo a su paso.
Es curioso como los problemas se ven insignificantes si los miras desde otra perspectiva. "Si el sol debe pintar el mundo entero de amarillo sin siquiera una brocha y además hacerlo en cuestión de segundos entonces nosotros no tenemos de que quejarnos" pienso mientras sonrío sentado en la cima viendo como mis problemas agitan sus manos intentando llamar mi atención desde abajo.
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