Quisiera ser un tampón y me introdujera en su vagina
Y es que el rojo brillante de su regla con mi cabello combina
A veces corto mis brazos pensando en mi Carolina
E imagino que ese dulce de su entrepierna origina
Eduardo se toma un momento, cierra los ojos y respira profundamente.
La lamo desesperado como adicto a la heroína...
Eduardo se relame los labios.
E imaginar que corre por sus piernas me llena de adrenalina.
Se comienza a escuchar un rumor entre el público. Eduardo se nota completamente excitado, mira alrededor y aprieta su entrepierna. Eduardo mira el papel en su mano y mira al público pero no logra concentrarse. Cada vez aprieta su entrepierna con mas fuerza, finalmente toma el micrófono y dice: "Voy a tener que tomar un pequeño descanso para ir al baño. Muchas gracias." Eduardo se baja corriendo del escenario y se escuchan un par de aplausos solitarios. Igual fue un héroe, nadie pudo terminar sus poemas esa noche.
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