domingo, 10 de abril de 2011

Cambios de significado.

El ser humano es complicado, todos tenemos muchas cosas que decir, la diferencia es que algunos lo expresan y otros lo reprimen. En el sector político expresarse es una regla y en ocasiones la repetición de las bases de una ideología se vuelve común para intentar grabarlo en los subconscientes de los que están escuchando.

Últimamente me he dado cuenta que el sector opositor de Venezuela ha sido educado para asociar cualquier palabra que es usada constantemente por nuestro presidente como algo malo, la inclinación de izquierda, la palabra revolución y el socialismo se han vuelto cosas malas para el venezolano común sin siquiera esforzarse en indagar un poquito en el trasfondo de eso.

Yo creo que soy una de las personas menos chavistas que puedes encontrar y sin embargo, si tuviera que elegir creo que me inclinaría un poco hacia el lado izquierdista.

Verán, en el mundo que vivimos y como esta evolucionando, en mi opinión el concepto de derecha es obsoleto. El conservadurismo en un planeta con diversas inclinaciones sexuales, el patriotismo que solo sirve para promover guerras y violencia y el individualismo en un mundo que pide a gritos que trabajemos como equipo es simplemente una prueba de que necesitamos inclinarnos hacia la izquierda.

El problema es que nuestro presidente usa una serie de términos equivocados para que los no educados o ciegos se coman todas sus palabras y crean que todo esta bien o va a mejorar.

Nosotros no vivimos en socialismo, vivimos en comunismo. No somos de izquierda porque aquí unos pocos se están enriqueciendo, este gobierno no es nada de izquierda, es tan ultraderecha como lo era el gobierno de Bush.

El socialismo no es una utopía, solo falta echar un vistazo a países como Canadá o a los países pertenecientes a escandinavia para darse cuenta que el progreso apoyado en la igualdad promovido por el gobierno no es imposible. El problema es que en un país lleno de corrupción, donde las "marañas" y la viveza es aplaudida es prácticamente imposible que todos trabajemos juntos para un mismo fin. Con que un solo engranaje no funciona el resto se paraliza.

Las revoluciones no son malas, son necesarias. Las revoluciones son las que provocan los grandes cambios. El primer paso para el progreso es la inconformidad, y de la inconformidad nacen las revoluciones.

No todo lo que diga Chavez es verdad, y no todas las palabras que usa son malas. Recuerden que hay que tomar la verdad como autoridad, y no la autoridad como la verdad.

1 comentario:

  1. Precisamente de significados se trata, porque estas partiendo de una mala concepción de lo que significa la derecha. En general se tiende a asociar la derecha con el conservadurismo, como para muchas otras cosas usando a EE.UU. como referencia. Pensamos que la derecha es Bush y la izquierda es Obama, cuando en realidad el partido demócrata seria un partido de centro-derecha en cualquier otra parte del mundo. Luego asociamos la derecha con el liberalismo económico y con el conservadurismo "social", pensamos entonces que "la derecha apoya el libre comercio y rechaza el aborto", por ejemplo. Y lo mismo pero al revés para la izquierda.

    La verdad es que no es tan sencillo, sino ¿donde encaja el verdadero liberalismo?, el que favorece los derechos del individuo, el derecho inherente de cada persona de realizarse y aprovechar su potencial al máximo.

    Mas aun, hay que ver quien gobierna en esos países que mencionas, los cuales han logrado un balance entre el mercado y la sociedad. Al final tenemos que aceptar que el desarrollo es imposible sin generar riquezas, y estas no pueden ser generadas sin el potencial creador, innovador y empresarial (en el amplio sentido de la palabra) del ser humano, y a la vez esto no es posible sin estimular y favorecer la iniciativa privada, la cual tiende a ser desfavorecida por la izquierda tradicional. Y esto indiferentemente de la semántica de socialismo/comunismo, que no es mas que una distinción artificial que se inventaron los que están un poco mas al centro para que no los confundan con los que están en el extremo del espectro.

    Creo que mi punto es que la realidad es mucho más compleja que las clasificaciones y las etiquetas. En esos países quien sea que gobierne, sean los verdes, los anti-inmigrantes, los demócrata-cristianos o los que sean, existen políticas de Estado por las que todos se comprometen y que al final están centradas en los individuos y no en nociones abstractas como "el pueblo" o "la patria". Al final ningún cambio verdadero es posible sin que TODOS participen individualmente: pagando mas impuestos, trabajando mas horas, pagando (si tienen cómo) por ciertos "beneficios" sociales, esforzándose por hacer lo mejor de lo que sea que hagan, etc, etc. En Venezuela, gobierne la izquierda, la derecha (que en realidad no existe en Venezuela), el centro o quien sea, no vamos a ir a ningún lado hasta que la gente no tome conciencia de que los problemas son de todos, de que el petróleo no es suficiente para sustituir nuestros esfuerzos, de que el trabajo duro y la superación son la única vía, de que no podemos depender del Estado para que solucione nuestros problemas si no vamos a poner también de nuestra parte y de que vamos a seguir igual de jodidos, con Chavez o sin Chavez, si no hay un cambio fundamental en nuestras actitudes...

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