Una vez vi un rompecabezas donde había que ordenar diferentes piezas para que entraran dentro de una estructura más grande, pero era necesario desafiar la lógica a la que estamos acostumbrados y nuestros impulsos de usar los espacios y bordes de manera convencional para que pudieran caber todas, dejando inclusos espacios vacíos que hacen ruido a la vista en primera estancia.
Estamos condicionados a que las cosas funcionen de una manera especifica pero sólo porque no tengan la forma que esperamos que tengan al final, no significa que no encajen... a su manera. Creo que está bien desafiar nuestras formas de pensar de vez en cuando, además, está linda la posibilidad de dejar espacios vacíos donde no esperaban, quizás eventualmente se llenen con cosas que nos sorprendan.
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