domingo, 16 de febrero de 2014

El arte siempre debe ser opositora.

Nunca fui de los que borraban de redes sociales a personas solo por tener una ideología política diferente a la mía, ese tipo de cosas se lo dejo a gente más radical y subjetiva. La verdad conozco personas muy inteligentes que son chavistas y unas otras tantas a las cuales les tengo mucho cariño. Escribo esto es porque recientemente he visto personas del mundo artístico que defiende el proceso e incluso falta el respeto a las protestas y a los estudiantes burlándose del descontento y las consignas, no tienen derecho a burlarse, no tienen derecho a creerse mejores ni dueños de la verdad. Están enfermos por sus egos artísticos sobreinflados. Escribo esto porque se que los chavistas tienen un muy buen punto para seguirlo siendo y no me atrevería a burlarme de ellos por eso. Escribo esto para criticar al tipo de persona que si se burla y repetir una consigna personal que siempre he tenido en la cabeza, el arte siempre debe ser opositora.

Se supone que el arte tiene una función estética y comunicativa. Originalmente el arte tenía sus funciones mágico religiosas y luego incluso obedecían a exigencias burgueses por encargos personales pero de un tiempo para acá el arte ha adquirido un carácter revolucionario encargado de denunciar las injusticias del mundo. Grandes músicos han cantado denunciando los crímenes del sistema y cineastas se han encargado de protestar con imágenes crudas dentro de historias brutales de realidades deprimentes. El arte evoluciona constantemente y las corrientes nacen para contradecer la anterior en una lucha constante de establecer nuevas verdades y desarrollar nuevos criterios estéticos.

Sin embargo, he visto una ola de artistas que luego de criticar injusticias de ciertos gobiernos se comprometen con la visión de otros solo porque están también en contra de eso que ellos criticaban y ayudan a perpetuar una visión divina de sus dirigentes como eminencias sagradas incapaces de hacer algo mal.

Yo estoy en total desacuerdo. El arte debería ser opositor perenne, opositor de todos los políticos y de todos los gobiernos. El arte es el mayor impulsador de ideas y debemos ser responsables sobre lo que decidimos enseñarle a las masas. Manipulamos conscientes e inconscientes colectivos y deberíamos siempre empujar a la gente a exigir mas de sus gobernantes. Cualquier artista que lea esto estará de acuerdo conmigo en la opinión de que el político es por naturaleza un bastardo en general. A veces he luchado contra este pensamiento porque me duele pensar que una profesión puede predisponer tus comportamientos morales pero al final los que tienen buenas intenciones o se corrompen o son aplastados por la maquinaria de hombres escondidos detrás de las cortinas defendiendo sus propios intereses. 

Repudio a los comunicadores sociales que se prestan para manipular a las masas pero entiendo que la mayoría de esas personas responden a un jefe de departamento o a un editor que a su vez responden a otra persona mas arriba que al final se encarga de censurar, manipular o decidir que quieren repetir hacia la gente para perpetuar un pensamiento o filosofía por intereses económicos. Esto ha sido así desde siempre y dudo que eso llegue a cambiar. Pero pensar que artistas se vendan para manchar su arte de consignas y filosofías políticas es nauseabundo y decepcionante. He visto artistas que elevan a políticos a estatus de dioses pintándolos como deidades sagradas incapaces de equivocarse y condenando a todo aquel que se atreve a denunciar algo en contra como un apátrida traidor manipulado por el sistema. Patético. Siempre deberíamos impulsar a la gente a exigir más de nuestros gobernantes porque siempre pueden hacerlo mejor. Si no pueden hacerlo mejor pues entonces es hora de que otro que si pueda ocupe ese cargo.

Mañana mismo puede llamarme Nicolás Maduro y decirme que me va a dar un cheque en blanco para grabar la película que estoy escribiendo actualmente y eso no me va a hacer votar por él en el momento de las elecciones porque yo no voto por promover mi arte. Cuando votamos no votamos por el que nos beneficia en algo especifico, deberíamos votar por aquel que nos ofrezca el mejor paquete completo. Podría llegar alguien con una visión de impulso del cine venezolano extraordinaria pero si sigue perpetuando la educación de mierda que estamos recibiendo así como el transporte público obsoleto yo no voy a votar por esa persona. Siempre exigiré más de mis políticos, por el bien de mi país y de mi gente.

Todo esto considerando que si tengo que "elegir un lado" sería mas de izquierda que de derecha. Igual estos conceptos los considero obsoletos también. El bienestar social no debería ser asignado a un ala de gobierno. El bienestar social es algo que deberíamos exigirle a todos. Podría sentirme identificado con algún movimiento político o alguna filosofía pero siempre me encargaré de desnudar sus fragilidades para impulsarlo a ser un gobierno mejor.

El arte es subjetivo, eso lo entiendo. A veces es difícil separar lo que es objetivamente correcto y los sentimientos personales con respecto a alguna filosofía al incluir todo en un paquete emocional que es el producto artístico. Lo importante es aceptar que además de artistas somos ciudadanos y como ciudadanos capaces de ver cosas que los demás no pueden o quieren, tenemos la responsabilidad de mostrarnos eternamente insatisfechos ante como se maneja a una sociedad. Es nuestro deber. Si queremos hacer que movimientos transciendan entonces alabemos sus fortalezas pero expongamos sus debilidades. No mitifiquemos individuos para perpetuar una filosofía. Solo así los movimientos crecerán con la humanidad y evolucionaran con el tiempo. Cada vez tenemos mas exigencias como raza, debemos aprender a mejorar para satisfacerlas todas. Por eso critico a los artistas que funcionan como soldados de políticas o gobernantes. Los artistas deberían ser soldados defensores de la humanidad presionando siempre para que nos traten mejor.

Deberíamos siempre denunciar las injusticias de los políticos y de sus gobiernos. Debemos siempre exponer las debilidades para impulsar a la gente a presionarlos a mejorar. Las utopías son imposibles pero no por eso debemos dejar de buscarlas e impulsar a la gente a hacerlo. Encarguemonos de denunciar, encarguemonos de buscar un presente mejor. Dejemos de crear dioses, la gente realmente nos lo cree ya que somos los únicos capaces de hacerlo. ¿O no es la biblia la obra literaria mas vendida de todos los tiempos? Que el arte sea siempre opositora de todos los gobiernos y de todos los políticos para impulsarlos a ser mejores, por el bien del mundo y por el bien de su gente.

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