miércoles, 1 de agosto de 2012

¿Aló?

-¿Aló?
-Hola. Te llamé anoche.
-Yo sé.
-¿Por que no me atendiste?
-No me provocó.
-...
-¿No dirás mas nada?
-...
-¿Puedo trancar el teléfono entonces?
-No seas así.
-¿Cómo?
-Así como estás siendo.
-¿Cómo?
-Un maldito.
-¿Como has sido tú todo éste tiempo?
-... ¿Sabes? Se enteró de todo.
-¿Y?
-Creo que me odia.
-Bueno, yo también lo hago.
-¿Me odias?
-Si.
-¿No me amabas?
-También.
-...
-...
-A veces me siento mal por todo pero es que es divertido. Entiéndeme.
-Te entiendo perfectamente, también fue divertido cogerte.
-... A mi también me pareció.
-Reconocí el sonido de ti sonriendo. ¿Cómo se enteró?
-Me preguntó.
-¿Por que te preguntó?
-No se, lo sospechaba creo.
-¿Y le dijiste la verdad?
-No tengo por qué mentirle.
-¿Y ahora?
-Y ahora te estoy llamando por teléfono.
-... ¿Te dejo la puerta abierta?
-¿Que quieres que me ponga?
-Lo mismo de la otra noche.
-Está bien. Ya voy saliendo.
-Hey.
-¿Qué?
-¿Volverás con él?
-No sé, ¿Que dices tú?
-No me importa.
-¿No?
-No.
-¿Dónde te dejo la llave cuando cierre?
-En el matero de siempre.

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