lunes, 19 de diciembre de 2011

Existiendo a tu lado.

Un día despierto y abro los ojos a medianoche en mi pequeño departamento en París. Miro el techo un rato largo, no se si con la mente en blanco o pensando tantas cosas que me era imposible elegir una sola. Apenas y tengo ganas de mover mis brazos pero la sed es demasiada para suprimirla cerrando los ojos el suficiente tiempo para volverme a dormir así que me levanto.

Abro la nevera y veo un jugo de naranja natural, una leche que tiene tanto tiempo ahí que he desarrollado miedo a acercarmele y una jarra de agua. Me voy por el jugo de naranja que siempre he pensado que debería ser infinito o en su defecto gratis, me sirvo un vaso y lo vuelvo a meter en la nevera. Miro la leche y decido acercar mi mano al cartón para finalmente botarlo, pero a medio camino me arrepiento por miedo a que el olor que debía tener me quitara el sueño. Mañana lo hago, soy un procrastinador por excelencia.

Me acerco al balcón. Recuerdo la pésima vista que tenía el balcón de la primera vez que me mude a Paris y automáticamente me acuerdo de ti. Recuerdo que hiciste que me enamorara de ese balcón por la poca ropa con la que saliste ese día. Luego reflexiono y pienso que así hubieses salido con una bata larga o un suéter cuello de tortuga igual hubiese caído a tus pies.

Esta vez mi balcón tiene una vista de la torre Eiffel a lo lejos. La torre Eiffel en la noche de París encendida de color amarillo es increíble, en ese momento desee que estuvieras ahí conmigo. Desee que tocaras el timbre de mi casa, que estuvieras empapada por la lluvia que en realidad no estaba cayendo pero que haría todo mas romántico. Te pararas frente a mi sin entrar por la puerta y dijeras: "Je t'aime" para darle el toque final Parisiano a toda mi fantasía. Yo me quedara paralizado como solía hacer cuando me maravillaba tu belleza. Creo que siempre te diste cuenta de eso y ademas lo disfrutabas. Yo a veces pensaba que podía parecer poco elocuente o hasta lento y torpe frente a ti pero no era eso, era que simplemente se me hacía difícil pensar en otra cosa que en lo hermosa que eras y eso hacía que todo lo demás pasaba a segundo plano, incluso mantener conversaciones.

En fin, tu me decías eso, yo me paralizaba y tu me abrazabas. Estabas empapada, yo estaba sin franela pero no me daba frío, yo compartía mi calor contigo y ese calor se triplicaba por estar al fin cerca de ti. Yo te olía el pelo, olía a lluvia pero olía increíble, olía a ti. Me mirabas a los ojos y como imanes mis labios buscan los tuyos a pesar de cualquier resistencia que pude haber puesto, que obviamente no puse.

Cierro la puerta, nos acercamos a mi cama, te acuesto y me acuesto a tu lado, te beso y mis manos suben por tus piernas y por debajo del vestido de tela fina que tenías, siento tu piel erizarse no se si por el frío o por mis caricias pero igual sonrío y cuando ves esto te sonrojas. Suena el timbre y despierto de mi fantasía, sigo viendo la torre Eiffel amarilla lejos en el horizonte y mi jugo de naranja se boto un poco en mis pies. Vuelve a sonar el timbre y me pregunto quien lo tocará a esta hora.

Abro la puerta y es mi vecina, una vecina con la que solía mantener una relación casual. Ella me dice que está agradecida que este ahí porque necesita compañía, me mira a los ojos y me pregunta si estaba pensando en ti. Si, ella sabe de ti. Ella solía decir que ella y todo el resto de las mujeres con las que he estado me tenían era solo prestado porque yo supuestamente soy tuyo y de nadie mas. Me besa, me lanza a la cama y me hace el amor. O mas bien tenemos sexo, creo que nunca he hecho el amor después de ti.

Nos acostamos desnudos en mi cama, ella me abraza, yo miro al techo. Vuelvo a pensar en nada, vuelvo a pensar en ti. Me pregunto cuantas veces me has prestado y si sabes que siempre me devuelven. La miro a ella, le huelo el pelo, no huele tan bien como el tuyo, o el tuyo de mi fantasía. Pienso en todo lo que puede ser romántico, pienso en la película Jeux D'enfants, pienso en canciones de Jorge Drexler, pienso en El Amor en tiempos de Cólera, te pienso a ti, de protagonista de todas. Pienso que mientras mi imaginación te tenga de protagonista de mis fantasías mi realidad siempre quedará mal a su lado.

Porque mientras tu estés por ahí existiendo me cuesta aceptar el hecho que no estoy ahí, existiendo a tu lado.

1 comentario:

  1. Tienes el don de casi hacerme vivir lo que leo. Me encanta lo que escribes<3

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