viernes, 12 de agosto de 2011

Hacia lo salvaje.

Si, una vez mas una película ha inspirado una entrada a mi blog. Sin embargo no vengo a dar un review de la película Into the Wild, aunque si recomiendo que la vean.

Pregúntenle a cualquier persona cual seria su concepto de libertad y luego pregúntenle si ellos se consideran libres, todos se consideran libres sin embargo pocos de verdad lo son. Nos hemos entrenado para dosificar nuestros instintos al punto que dejamos de sentir el llamado de la naturaleza. Vivimos en nuestra jungla de concreto que sin darnos cuenta se convirtió en una jaula de la cual es impensable salir. Todos queremos mudarnos a New York, Paris o Tokyo y nadie quiere mudarse a la Sierra, a Mérida o a una isla a pescar, nuestras aspiraciones son pasar de una sociedad que te reprime a otra en la cual eres aun mas insignificante.

Nos quejamos de todo lo que podemos sin embargo necesitamos menos de la mitad de las cosas que tenemos. El internet es muy lento, el televisor es muy pequeño y los mensajes de texto no se envian mientras que alguien en algún lugar tiene que caminar 30 kilómetros hasta un río para llevar agua potable a su casa.

Yo soy citadino, lo acepto. Pero creo que todos deberíamos tomar el ejemplo del protagonista de la película y dedicarnos un tiempo a nosotros mismos y a la naturaleza. Yo he ido a la Gran Sabana, a la laguna de Sinamaica y a granjas en Islandia, he visto como viven y he visto que ellos no necesitan ni desean las comodidades que nos sobran a nosotros. Las comodidades son finas, pero también son un escudo, un escudo para evitar pasar tiempo con nosotros mismos, afrontar nuestros demonios y conocernos a fondo.

¿De verdad necesitamos un televisor de 50 pulgadas, un reproductor de Blu-ray y un Playstation 3? No. Necesitamos unos padres que nos apoyen en los mas mínimos de nuestros sueños y nos empujen a aspirar a ser lo mejor que podemos ser. Necesitamos una cama y 3 comidas al día y necesitamos expresarnos de cualquier manera que se nos ocurra y también necesitamos a veces abandonar todo lo que tenemos para de verdad aprender a apreciarlo. Las comodidades no son malas, a mi me gustan, a todos nos gustan, nuestro problema es que no las apreciamos, nos quejamos de todo mientras que para algunas personas es impensable siquiera aspirar a tenerlas.

Conozcan la naturaleza antes de ir a conocer las grandes metrópolis y aprendan que hay mas en la vida que tener el ultimo modelo de cada uno de los artículos en nuestras casas. Somos mamíferos que evolucionamos pero seguimos siendo animales y seguimos siendo parte de la naturaleza aunque la neguemos.

Viajen una semana a Sinamaica, a la Gran Sabana, vayan a Brasil, a los Llanos, a Mérida, déjense crecer el pelo y la barba, dejen de preocuparse por lo que piensen los demás, enamorense y déjense enamorar, coman con las manos y toquen guitarra, aprendan a preocuparse por lo que ustedes quieren, dejen de quejarse de sus problemas con sus novios y resuelvanlos, y si no terminen la relación, nosotros no vivimos para los demás, vivimos para nosotros mismos y los demás deben considerarse con suerte de compartir esto que vivimos con ellos.

Seamos salvajes por un momento, somos suficientemente salvajes para crear guerras pero no para conectarnos con la naturaleza. ¿Donde cabe eso?

Mucha gente vive mas en 20 años de lo que viven otros en 80. Lo que la gente no entiende es que la vida no se trata de sobrevivir... se trata de vivir.

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